San Gimignano, uno de los pueblos medievales cerca de Siena

Pueblos medievales cerca de Siena: cinco que visitamos y uno que nos robó el corazón

Por Javier & Vanesa  ·  Actualizado enero 2026  ·  ⏱ 12 min de lectura

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Vanesa
Cofundadora de "El Eterno Café"
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La Toscana tiene demasiados nombres famosos para un espacio tan relativamente pequeño. Pero hay una franja de terreno entre Florencia y Siena, marcada históricamente por la Via Francigena y sembrada de colinas con cipreses, que concentra una densidad de pueblos medievales difícil de igualar en Europa. En nuestro último viaje a la Toscana por libre, llegamos desde el aeropuerto de Pisa, con el coche reservado y una lista de cinco nombres: San Gimignano, Volterra, Certaldo, Colle Val d’Elsa y Monteriggioni. Algunos ya los conocíamos por las fotos de siempre; otros los habíamos añadido a última hora al comprobar que casi nadie los mencionaba con detalle.

Si llevas tiempo buscando una ruta entre pueblos medievales cerca de Siena, este es el itinerario que nosotros hicimos. Si además quieres bajar más al sur hacia el Val d’Orcia, pueblos como Pienza y Montepulciano merecen un capítulo aparte: los cubrimos en detalle en nuestra guía de la ruta por el valle. Lo que encontramos fue desigual, humano y, en algunos momentos, difícil de describir sin sonar a folleto. Esta guía recoge lo que vimos, lo que comimos, lo que nos costó y lo que, siendo honesto, no habríamos repetido.

Por qué el coche no es opcional en esta ruta

Visitar los pueblos medievales cerca de Siena en transporte público es posible pero frustrante. Todos comparten una característica esencial: están encaramados en lo alto de colinas y mal conectados entre sí por transporte público. Volterra, Certaldo, Colle Val d’Elsa y Monteriggioni no tienen estación de tren en el casco histórico, y los autobuses son escasos, poco frecuentes y casi imposibles de combinar si quieres visitar más de un pueblo en un día. Moverse de esta forma es clave si quieres diseñar una buena ruta por la Toscana en coche, ya que la distancia entre cualquiera de estos puntos oscila entre solo 15 y 40 minutos.

Tal y como os contamos en nuestra guía para viajar a la Toscana por libre, nosotros alquilamos en el aeropuerto de Pisa. Al salir de la terminal, hay una parada de bus a unos 100 metros a la izquierda, con un cartel que señala todas las empresas de alquiler. Pasa cada 20 minutos y te lleva directamente al edificio donde están todas las compañías. Si tienes el horario ajustado, vale la pena reservar con antelación para no perder tiempo en ventanilla.

La mejor base para esta ruta es San Gimignano. Está en el centro geográfico de todos los pueblos del itinerario, tiene buena oferta de alojamiento y, por las tardes, cuando los autocares de excursión se marchan, recupera una calma que durante el mediodía le cuesta mucho.

San Gimignano: el más famoso de los pueblos medievales cerca de Siena

San Gimignano es el más visitado de los pueblos medievales cerca de Siena y, con diferencia, el que más exige planificación para disfrutarlo de verdad. Sus 14 torres de piedra —de las 72 que llegó a tener en la Edad Media— se divisan desde kilómetros de distancia, y el centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, conserva una coherencia arquitectónica medieval pocas veces vista en Italia. Dicho esto, viene cargado de turistas, y conviene saber exactamente qué merece tiempo para no perder el ánimo en las colas.

fuente medievales San Gimignano Toscana
Pozo octogonal de piedra del siglo XIII que le da nombre a la Plaza de la Cisterna

Las dos plazas: el corazón del pueblo

La Piazza della Cisterna es, probablemente, la plaza mejor proporcionada que hemos visto en Italia. De forma triangular, está bordeada por palacios medievales y tiene en el centro un pozo octogonal de piedra del siglo XIII que le da nombre. Es el lugar donde uno quiere sentarse y no hacer nada durante un rato largo. Se conecta directamente con la Piazza del Duomo, que concentra el peso político y religioso del medievo: la gran escalinata de la Colegiata, el Palazzo Comunale y las Torres Gemelas de los Salvucci, dos torres idénticas que refuerzan esa sensación de Manhattan en miniatura que tiene todo el pueblo.

La tarde en que llegamos, después de dejar el coche en el parking del alojamiento, las plazas estaban ya casi vacías. La luz cambia completamente con el horario y el pueblo se convierte en otro sitio.

La Colegiata y la Torre Grossa: precio, cola y si merece la pena

La Colegiata de Santa María de la Asunción tiene una fachada de piedra austera que no avisa de lo que guarda dentro: las paredes completamente cubiertas de frescos del siglo XIV que narran el Antiguo y el Nuevo Testamento, con una calidad y un estado de conservación poco habituales. La Capilla de Santa Fina, pintada por Domenico Ghirlandaio, es la pieza más celebrada y la que mejor resiste el paso del tiempo. No te la saltes.

La Torre Grossa, con sus 54 metros, es la más alta que se conserva en pie y la única visitable por dentro. Tiene algo más de 200 escalones y la panorámica de 360 grados sobre los tejados y las colinas de viñedos es de las mejores recompensas que da este tipo de subidas. La entrada va combinada con la del Palazzo Comunale, que ha sido sede del poder civil desde el siglo XIII y que en la Sala di Dante y la Pinacoteca custodia obras de grandes artistas sieneses y florentinos. Nosotros no pudimos entrar porque estaba cerrado el día que fuimos, así que conviene confirmar el horario con antelación si es una visita prioritaria.

🔴 Lo que el café no endulza: el helado famoso y el turismo de masas

La Gelateria Dondoli, en la Piazza della Cisterna, tiene una fama que no acompaña al producto. Ha ganado multitud de premios y siempre hay una cola considerable. Nosotros esperamos, probamos y nos pareció un helado correcto, nada más. No merece esperar 20 minutos. Si visitas San Gimignano en julio o agosto, prepárate para que las calles principales sean un flujo constante de grupos de excursión. La experiencia real del pueblo está en los callejones secundarios, en la Rocca di Montestaffoli —las ruinas de una fortaleza del siglo XIV convertida en parque público, con una de las mejores perspectivas del skyline—, y especialmente en la plaza frente a la Iglesia de Sant’Agostino, mucho más tranquila. Nosotros acabamos allí tomando unos vinos al sol, con casi nadie alrededor.

Gelateria Dondoli en San Gimignano
La Gelateria Dondoli es una institución en la Toscana

Dónde comer en San Gimignano

La oferta gastronómica del pueblo va del restaurante de carretera al menú de autor. El extremo alto está representado por el Ristorante San Martino 26, con recomendado por la Guía Michelin, un local elegante con un diseño interior muy cuidado que ofrece dos menús degustación de entre 85 y 100 euros. Nosotros tomamos el menú largo y los platos que más nos gustaron fueron el manzo marinato con alcaparras de Pantelleria y el Risotto alla Paesana con verduras y alcaparras de laurel. Rico y, sí, caro. Para una noche especial.

El hallazgo gastronómico de esa zona no está en el pueblo, sin embargo, sino a tres kilómetros: el Ristorante Da Pode. Un restaurante familiar regentado por una familia que mantiene la tradición de la cocina toscana sin concesiones ni actualizaciones innecesarias. La terraza da a un olivar y al valle, con cipreses de fondo, y la comida está a la altura del sitio. Probamos la terrina di chianina con mermelada de cebolla, la ribollita, un carpaccio de ternera con trufa blanca y unos fusilli con salsa de jabalí que fueron, directamente, de lo mejor que comimos en todo el viaje. Con vino incluido, la cuenta para dos fue de 140 euros.

restaurante vistas Toscana cerca San Gimignano
La terraza del Ristorante Da Pode, a tres kilómetros de San Gimignano, con el olivar y el valle toscano de fondo

Volterra: el pueblo medieval cerca de Siena con más capas de historia

Volterra es uno de los pueblos medievales cerca de Siena que más sorprende a quienes llegan sin demasiadas expectativas. Está construida sobre una colina a 545 metros sobre el nivel del mar y guarda, en un espacio relativamente compacto, capas de historia que van desde los etruscos hasta el Renacimiento. Es menos masificada que San Gimignano y tiene, en ciertos momentos del día, una atmósfera más honesta. El día que nosotros fuimos llovía con fuerza, y aun así la visita fue de las más intensas del viaje.

Lo primero que hay que hacer al llegar es ir al Ayuntamiento de la Piazza del Duomo: ahí venden una entrada combinada para la mayoría de las atracciones de la ciudad. Casi todas tienen una entrada individual de alrededor de 10 euros, así que el bono combinado tiene mucho sentido si vas a visitar más de dos sitios.

calles de volterra
Pasear por Volterra es como volver a la Edad Media

La Piazza dei Priori y el legado etrusco

El centro de Volterra es la Piazza dei Priori, rodeada de palacios medievales con un aire sobrio que contrasta con la teatralidad de otras plazas toscanas. El Palazzo dei Priori, construido a partir de 1208, es el edificio municipal más antiguo de la Toscana —sirvió de referencia para el Palazzo Vecchio de Florencia— y desde su torre del campanario se obtiene una panorámica de 360 grados de los tejados y los valles. Justo enfrente, el Palazzo Pretorio destaca por la Torre del Porcellino, llamada así por la escultura de un cerdo que asoma en su parte superior.

La Porta all’Arco es una de las piezas arqueológicas que menos gente espera encontrar aquí y que más nos llamó la atención: una puerta monumental construida entre los siglos III y II a.C., parte de la antigua muralla etrusca, con tres cabezas de piedra —hoy muy desgastadas por el tiempo— custodiando el arco. El Museo Etrusco Mario Guarnacci es uno de los museos más antiguos de Europa. Sus dos piezas maestras son la Ombra della Sera, una estatuilla de bronce de formas sorprendentemente modernas para su época, y la Urna degli Sposi, que retrata a una pareja anciana con un realismo poco habitual en el arte de ese periodo.

El Teatro Romano, extramuros en la zona de Vallebuona, data del siglo I a.C. y conserva excepcionalmente bien las gradas y parte del frente del escenario. Si no quieres pagar la entrada, desde la valla exterior se aprecia perfectamente, y hay un mirador encima desde el que la perspectiva es incluso mejor.

El Teatro Persio Flacco: la visita que nadie te cuenta

A escasos pasos de la Piazza dei Priori está el Teatro Persio Flacco, construido en 1828 y, para nosotros, una de las mejores visitas de Volterra. No es un monumento del que se hable mucho, que es precisamente su encanto: mantiene ese sabor rancio de los teatros antiguos, con los palcos, el patio de butacas y hasta la zona de proyección de cine. Se puede visitar sin colas y con tranquilidad.

La artesanía del alabastro —el sello de Volterra desde la época etrusca— merece también un rato. Por la Via Porta all’Arco o la Via Matteotti encontraréis talleres donde los artesanos siguen trabajando la piedra a mano. No es folclore; es un oficio que lleva aquí más de dos milenios.

🔴 Lo que el café no endulza: lo que puedes saltarte sin remordimientos

La Fortezza Medicea, que domina el perfil más alto de Volterra, funciona actualmente como prisión de máxima seguridad y no es visitable. El exterior tiene presencia pero no aporta mucho más. El Anfiteatro Romano, fuera de la ciudad, son básicamente unas excavaciones donde se puede intuir la forma del anfiteatro pero hay poco en pie. Si el tiempo es limitado, nosotros lo dejaríamos para otra visita. El Parque Arqueológico Enrico Fiumi, a los pies de la fortaleza, guarda los restos de la antigua Acrópolis Etrusca; hay poco visible y hay que imaginar mucho. Lo más interesante es la cisterna romana.

Dónde comer en Volterra: el hallazgo que no teníamos previsto

La Vecchia Lira fue, sin lugar a dudas, uno de los mejores descubrimientos culinarios del viaje. Un restaurante familiar y tradicional, sin ninguna pretensión, con precios que en el contexto toscano resultan casi increíbles. Comimos un tartar de Chianina cortado a cuchillo —con esa textura que solo consigue la carne de primera calidad—, unos pici con stracotto di Chianina y unos ravioli rellenos de pera. Con vino de la casa y postre, la cuenta fue de 55 euros para dos. Uno de esos restaurantes que no olvidas.

La Vecchia Lira uno de los mejores restaurantes de Volterra
La fachada de La Vecchia Lira invita a pasar y sus platos, a no marcharte

Certaldo: el secreto mejor guardado de la Toscana sienesa

Certaldo es el más desconocido de los pueblos medievales cerca de Siena, pero merece entrar de cabeza en la lista de los pueblos más bonitos de la Toscana porque sorprende a todo el que decide detenerse..La mayor parte lo conoce solo de nombre, como la ciudad natal de Giovanni Boccaccio, el autor del Decamerón. Lo que pocos advierten es que tiene dos partes completamente distintas: el Certaldo moderno de abajo, sin ningún interés turístico, y el Certaldo Alto, la ciudad medieval encaramada en lo alto de una colina a la que se sube en un pequeño teleférico.

Certaldo Alto: cómo subir, qué ver y cuánto tiempo necesitas

El parking es gratuito en el Capolinea Navetta, muy cerca de la Plaza Boccaccio, donde también está la parada del teleférico. El billete de ida cuesta 1,80 euros y sube en pocos minutos a la parte alta.

Certaldo Alto se recorre en aproximadamente una hora. Sus calles son empedradas, estrechas y tienen una calma que San Gimignano ya no puede ofrecer. La Via Boccaccio es la arteria principal, flanqueada por edificios medievales con una coherencia arquitectónica prácticamente inalterada. El Palazzo Stiozzi Ridolfi, con sus escudos de armas pintados en las paredes, es la pieza más vistosa del recorrido. También está la Casa Museo de Boccaccio, un pequeño museo dedicado al escritor, aunque para nosotros lo más valioso fue simplemente recorrer las calles sin prisa.

Desde Certaldo Alto, las torres de San Gimignano se ven claramente en el horizonte. Fue la primera vez que las divisamos desde lejos, y esa perspectiva —desde un pueblo sin masificación, con tiempo para mirar— es difícil de quitarse de encima.

Certaldo Alto calle medieval Toscana qué ver
Las calles de Certaldo Alto, bien conservadas y sin apenas turistas, son la razón principal para subir en el teleférico

Colle Val d’Elsa: la ciudad que casi nadie cuenta bien

Colle Val d’Elsa es, de todos los pueblos medievales cerca de Siena que recorrimos, el que menos aparece en las guías y el que más merece aparecer. Nosotros dejamos el coche cerca de la plaza del ayuntamiento en la parte baja y subimos a pie por una calle empinada durante unos diez minutos hasta la ciudad alta. El esfuerzo vale la pena. Hay un ascensor desde la parte baja (nueva), pero por desgracia lleva años en inactivo por problemas técnicos y administrativos.

La Old Town es una franja medieval larga y estrecha, con una calle central y varias calles aledañas muy tortuosas. Pasadizos, arcos, piedra bien conservada y una afluencia de turistas que hace tiempo que dejó de ser un problema. Es el tipo de pueblo donde uno puede caminar sin que nadie le ofrezca nada.

Via delle Volte Colle Val d'Elsa Toscana
La Via delle Volte, un túnel peatonal de unos 100 metros formado por arcos y bóvedas de piedra, es uno de los rincones menos conocidos y más fotogénicos de la Toscana

La Via delle Volte y el Palazzo Campana

El acceso a la parte más antigua de Colle Alta se hace cruzando el arco del Palazzo Campana, una entrada monumental que prepara bien lo que viene después. A partir de ahí, la Via del Castello ejerce de arteria principal, bordeada por palacios patricios de los siglos XVI y XVII y casas-torre medievales. En el recorrido, la Casa-Torre de Arnolfo di Cambio señala el lugar de nacimiento de uno de los arquitectos más importantes del medievo italiano, diseñador del Palazzo Vecchio y de la catedral de Florencia.

La Via delle Volte es la calle que más nos llamó la atención y la que menos gente conoce: un túnel peatonal de unos 100 metros formado por arcos y bóvedas de piedra que corren en paralelo a la muralla. Antiguamente formó parte del sistema defensivo de la ciudad. Hoy es un juego de luces y sombras que a los dos nos pareció uno de los rincones más fotogénicos de todo el viaje.

La Piazza del Duomo es el corazón político y religioso de la parte alta. La Concattedrale de San Marziale y Alberto tiene una fachada neoclásica discreta pero un interior con piezas barrocas y renacentistas. La Cripta de la Concattedrale dei Santi Alberto e Marziale es una autentica maravilla que te permite entender cuales fueron los antecedentes de la Catedral. A su lado destaca el Palazzo Pretorio del siglo XIV, reconocible por los escudos de armas tallados en la piedra.

Il Baluardo y sus vistas al valle

Al final de la cresta de la colina está el Il Baluardo, un antiguo bastión defensivo reconvertido en terraza panorámica. Desde aquí se obtienen vistas del valle y de los viñedos toscanos que, en días despejados, incluyen claramente las torres de San Gimignano en el horizonte. Es uno de esos miradores que justifican por sí solos la visita al pueblo. Justo al lado es donde el ascensor que sube desde la parte baja deja a los visitantes que no quieren hacer la subida a pie.

Monteriggioni: media hora y toda una vida medieval

Monteriggioni es el pueblo más pequeño de esta ruta y, a su manera, el más honesto de todos. No tiene museos de primera línea ni monumentos de gran altura. Tiene una plaza central sencilla, casas de piedra medieval y una muralla circular con 14 torres que lo rodea completamente. Y eso es suficiente.

A nosotros nos cautivó por razones que no son fáciles de explicar. Es el tipo de pueblo que todos tenemos en mente cuando pensamos en Italia medieval y que pocas veces encontramos tan bien conservado y tan poco adulterado. Recorrerlo completo no lleva más de media hora, pero es una media hora que se queda. Nos parece ideal para quien quiera pasar unos días, sin hacer otra cosa que ver pasar el tiempo y conversar con los paisanos.

Plaza de Monteriggioni tipica de la Toscana
La plaza de Montirrigoni es la tipica plaza de pueblo Toscano que todos tenemos en nuestra mente

El pueblo, la Via Francigena y lo que no esperas encontrar

Monteriggioni es un punto relevante de la Via Francigena, la antigua ruta de peregrinación medieval que unía Canterbury con Roma. Eso le da una identidad particular: hay señalización y espacios dedicados a los peregrinos, y en el pueblo —que para lo pequeño que es tiene una cantidad notable de restaurantes— existen zonas reservadas para que los caminantes puedan hacer picnic. Le da un ambiente diferente al de los otros pueblos de la ruta: menos escaparate, más tránsito real.

Cómo organizar la ruta: orden lógico, distancias y días recomendados

Tiempo necesario: 3 días

Con coche de alquiler y San Gimignano como base, los pueblos medievales cerca de Siena que recoge este artículo se pueden visitar con calma en tres días completos. Para orientarte, este es el orden que nosotros recomendamos., estos cinco pueblos medievales cerca de Siena se pueden visitar con calma en tres días completos. El orden que nosotros recomendamos, teniendo en cuenta distancias y tiempo necesario por pueblo:

  1. Día 1

    Certaldo Alto (1 hora) + San Gimignano (tarde y noche en el pueblo)

  2. Día 2

    Volterra (mañana completa) + Colle Val d’Elsa (tarde, 1,5 horas)

  3. Día 3

    Monteriggioni (media hora) + Siena si queda tiempo (Siena merece un día propio, pero puede funcionar como cierre de tarde)

Las distancias desde San Gimignano son manejables en todos los casos: Certaldo a unos 25 minutos, Volterra a unos 40, Colle Val d’Elsa a unos 20 y Monteriggioni a unos 30. Ningún trayecto supera los 45 minutos y la mayor parte del tiempo se pasa caminando, no conduciendo.

Un apunte sobre la entrada combinada de Volterra: se compra en el Ayuntamiento de la Piazza del Duomo y cubre la mayoría de atracciones. Teniendo en cuenta que casi todos los monumentos tienen una entrada individual de unos 10 euros, el bono es prácticamente obligatorio si planeas visitar más de dos sitios.

Dónde alojarse: Le Fonti di San Gimignano como base de operaciones

Nosotros nos alojamos en el Le Fonti di San Gimignano, un alojamiento rústico con paredes de piedra, bien equipado y con un jardín amplio con mesas donde desayunamos cada mañana. La casera era muy atenta y generosa con las explicaciones. El jardín tiene también espacio de parking —8 euros por día—, lo que en un pueblo donde aparcar puede ser un problema en temporada alta es un detalle que se agradece. Está a cinco minutos a pie del centro histórico.

Al planificar dónde dormir en la Toscana, la ventaja de quedarse en San Gimignano frente a la opción de alojarse en Siena —que muchas guías recomiendan por defecto— es que puedes aprovechar el pueblo temprano por la mañana y por las noches, cuando los grupos de excursión se han marchado y el ambiente cambia completamente.

Preguntas frecuentes sobre los pueblos medievales cerca de Siena

¿Cuántos días necesito para visitar estos cinco pueblos?

Con tres días completos y coche de alquiler tienes tiempo suficiente para visitar los cinco con calma. San Gimignano merece medio día como mínimo; Volterra, una mañana completa; Certaldo y Colle Val d’Elsa se combinan bien en una tarde; y Monteriggioni no necesita más de media hora, aunque no debería saltarse.

¿Se puede hacer esta ruta sin coche?

No es imposible, pero sí muy poco práctico. Las conexiones de autobús entre estos pueblos son escasas y los horarios no están pensados para combinar varios destinos en un día. El coche de alquiler es la única opción real para hacer este recorrido con comodidad y sin perder horas en esperas.

¿Cuál es el pueblo menos turístico de los cinco?

Sin duda Certaldo y Colle Val d’Elsa. Especialmente Colle Val d’Elsa, que apenas aparece en los itinerarios habituales y mantiene una tranquilidad que los otros pueblos de la ruta ya no pueden ofrecer.

¿Qué es la Via Francigena y qué tiene que ver con esta ruta?

La Via Francigena es la antigua ruta de peregrinación medieval que unía Canterbury con Roma. Varios de los pueblos de este itinerario forman parte de su trazado histórico, siendo Monteriggioni y San Gimignano los más vinculados a ella. En Monteriggioni se nota de forma especial: hay señalización dedicada y zonas reservadas para los peregrinos que siguen recorriéndola hoy en día.

¿Merece la pena subir a la Torre Grossa de San Gimignano?

Sí. Tiene algo más de 200 escalones y la panorámica de 360 grados sobre los tejados del pueblo y las colinas de viñedos es de las mejores de la Toscana. La entrada va combinada con el Palazzo Comunale y el precio es razonable.

¿Cuánto cuesta el teleférico de Certaldo Alto?

El ticket de ida cuesta 1,80 euros. El parking en el Capolinea Navetta, muy cerca de la Plaza Boccaccio donde está la parada, es gratuito.

¿En qué época del año es mejor visitar estos pueblos?

La primavera y el otoño son las épocas óptimas: el clima es agradable, la luz es buena para fotografiar y la masificación en San Gimignano es considerablemente menor que en julio y agosto. Volterra, Certaldo y Colle Val d’Elsa tienen poca afluencia en cualquier época.

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