Al sur de Vietnam conviven dos experiencias que no se parecen en nada entre sí y, sin embargo, se complementan de una manera que pocas rutas en el mundo consiguen. A una hora al norte de Saigón, bajo una jungla densa y húmeda, se esconde la red de túneles más famosa de la Guerra de Vietnam, los Túneles de Cu Chi. A dos horas al sur, el río Mekong se desparrama en nueve brazos y da vida a un ecosistema fluvial donde el tiempo parece moverse a un ritmo diferente al de la ciudad.
Nosotros hicimos las dos cosas, pero no de la misma manera que la mayoría. Los túneles de Cu Chi los visitamos en excursión de mañana. El Delta del Mekong nos lo tomamos con calma: nos quedamos a dormir. En este artículo te contamos cómo organizar ambas visitas (en nuestro articulo Ruta por Vietnam en 15 días, te contamos como encuadrarlo en tu ruta), cuánto cuestan, qué nos pareció de verdad y si te conviene combinarlas en un mismo día o separarlas.
Los túneles de Cu Chi: bajo la jungla de Saigón
Los túneles de Cu Chi son una red subterránea de más de 200 kilómetros excavada por el Viet Cong durante la Guerra de Vietnam, ubicada a unos 70 kilómetros al norte de Ho Chi Minh. Funcionaron como base militar, hospital, cocina, dormitorio y cuartel general simultáneamente. Llegaron a albergar a cerca de 10.000 personas durante los años más intensos del conflicto.
Esa cifra, cuando la escuchas en boca del guía y estás agachado dentro de un pasillo que apenas mide 80 centímetros de altura, te golpea de una manera que ningún documental consigue reproducir.

Qué se ve y se hace en Cu Chi
La visita comienza con un documental de unos 20 minutos —con tono claramente propagandístico, hay que decirlo— que contextualiza la guerra desde la perspectiva vietnamita. Después un guía local, incluido en el precio de la entrada, te lleva por el recinto exterior. Aquí es donde el lugar te sorprende antes incluso de meterte bajo tierra: verás las trampas de bambú que usaban contra las tropas americanas, fabricadas con el acero de las propias bombas que estas lanzaban; un detalle que el guía suele destacar con cierto orgullo. También hay tanques y helicópteros capturados, cráteres de bombas y una exposición de maquetas que recrea la vida subterránea.
La parte que más impacta es, claro, meterse en los túneles. Los que están abiertos al público han sido ensanchados respecto a los originales, pero siguen siendo lo suficientemente angostos como para que quien tenga claustrofobia lo piense dos veces. Están clasificados por dificultad según longitud y anchura, y la opción de salir antes de tiempo existe en la mayoría. No es obligatorio entrar en todos: nosotros pasamos por el más corto y con eso fue más que suficiente para entender de qué iba aquello.
Al final del recorrido, si quieres, puedes disparar con armas de época en el campo de tiro —AK-47, M-16— pagando aparte por bala. Es una actividad que genera opiniones divididas. Nosotros preferimos no hacerlo, pero eso ya es una decisión personal.
⚠️ La Dura Realidad: masificación y paradas trampa
Cu Chi es uno de los sitios más visitados de Vietnam y se nota. Si llegas a media mañana con un tour en grupo grande, la experiencia puede resultar agobiante: colas para entrar en los túneles, grupos de 30 personas escuchando al guía a la vez y un ambiente que a ratos parece más parque temático que lugar histórico. Nuestra recomendación es llegar lo antes posible o, si vas por libre, a partir de las 14h, cuando los tours organizados ya han pasado.
Otro punto a tener en cuenta: los tours combinados de un día suelen incluir una o dos paradas comerciales en el trayecto —tiendas de artesanía, talleres de dulces— que alargan el recorrido sin añadir demasiado valor. No es obligatorio comprar nada, pero te comen tiempo y concentración. Merece la pena leer bien la descripción del tour antes de contratar.
Cómo llegar a Cu Chi desde Ho Chi Minh
Tienes tres opciones reales, cada una con su lógica:
En tour organizado: La más habitual. Te recogen en el hotel, te llevan y te traen. El precio de las excursiones de medio día a Cu Chi ronda los 18-25 € por persona. Los tours de día completo que incluyen también el Delta del Mekong cuestan más; te lo explicamos más abajo.
En autobús público: Es la opción más económica pero también la más lenta. Desde la estación de autobuses de Ho Chi Minh hay que tomar el bus número 13 hasta la estación de Cu Chi —unos 90 minutos y aproximadamente 0,75 €— y desde allí enlazar con el bus número 79 hasta los túneles —otros 45 minutos por unos 0,25 €—. El trayecto total puede superar las dos horas y media contando tráfico. El último bus de vuelta sale a las 17:30, así que hay que calcular bien los tiempos.
En moto de alquiler o Grab: Para quien se maneja con soltura en el tráfico de Saigón, alquilar una moto por el día cuesta alrededor de 15-20 € y da bastante libertad. El Grab (el Uber vietnamita) también funciona, aunque para 70 kilómetros el precio sube. Es la opción más cara de las tres si vas solo, pero gana mucho en flexibilidad.
Sinceramente, aunque dedicas más tiempo en la visita, nosotros optamos sin dudarlo la opción del autobús. Todo con tal de evitar las típicas paradas comerciales que no aportan nada.
Si quieres explorar Vietnam de forma autónoma más allá de estas excursiones, en nuestro artículo sobre viajar a Vietnam por libre te explicamos cómo organizarlo todo
Precio de entrada y horarios (2025)
Los túneles abren de lunes a domingo, de 7:00 a 17:00 horas. La entrada cuesta aproximadamente 110.000 VND (en torno a 3,60 €) e incluye el guía en inglés y el acceso a los túneles. Solo se acepta efectivo en taquilla.

El Delta del Mekong: el otro Vietnam
El Delta del Mekong es la región donde el río más largo del Sudeste Asiático —que nace en el Himalaya y atraviesa China, Myanmar, Laos, Tailandia y Camboya antes de llegar a Vietnam— se divide en nueve brazos para desembocar en el Mar de la China Meridional. Esos nueve brazos forman un laberinto de canales, arrozales, huertos de cocoteros y pueblos flotantes que cubre unas 12 provincias del sur de Vietnam. Es, junto con el delta del Yangtsé, uno de los deltas fluviales más productivos del mundo y el granero de arroz de todo el país.
Llegar aquí después de Cu Chi es como salir a respirar. Si los túneles te dan la versión más oscura y comprimida de la historia vietnamita, el Delta te da la versión más abierta, lenta y viva del presente.

Ben Tre o My Tho: ¿por dónde entrar al Delta?
My Tho es la parada más habitual de los tours de un día desde Ho Chi Minh, principalmente por su proximidad —está a unos 70 kilómetros—. El problema es precisamente ese: al ser la más turística, es también la más artificial. Los paseos en barca por los canales de My Tho están muy orientados al grupo grande y las paradas se hacen en talleres de dulces de coco que funcionan más como puntos de venta que como visitas culturales.
Ben Tre queda un poco más lejos —unos 85 kilómetros de Saigón— pero el ambiente cambia notablemente. Es la zona del delta con mayor oferta de alojamientos en casas rurales, los canales son más tranquilos y el turismo no ha llegado con la misma intensidad. Si puedes dedicarle dos días, Ben Tre es la base que más nos convence, y es precisamente donde decidimos quedarnos a dormir.
Qué se ve y se hace en el Delta del Mekong
La experiencia en el Delta gira, casi por completo, alrededor del agua. El paseo en barco a motor por el río principal permite ver la escala del lugar: las orillas repletas de vegetación tropical, las casas construidas directamente sobre el agua, los vendedores que se desplazan en barca. Después, los tours suelen meter a los viajeros en sampanes —barcas de madera a remo más pequeñas— para adentrarse en los canales secundarios. Aquí el ritmo cambia: el motor desaparece, solo se escucha el chapoteo de los remos y el canto de los pájaros entre los cocoteros.
Las paradas habituales incluyen granjas de abejas donde se prueba el té con miel, talleres artesanales de dulces de coco, huertos frutales donde te ofrecen fruta de temporada, y en algunos casos actuaciones de música tradicional del sur de Vietnam a cargo de músicos locales.
Luego está la gastronomía. Los rollitos vietnamitas —gỏi cuốn— son omnipresentes en el Delta, y muchos alojamientos rurales ofrecen la posibilidad de aprender a hacerlos con la familia. Eso fue, de hecho, una de las cosas que más recordamos de nuestra noche allí.

Nuestra noche en una cabaña del Delta del Mekong
En Ben Tre nos alojamos en un pequeño conjunto de cabañas construidas con cañas, muy básicas, levantadas directamente sobre uno de los canales. No había lujo de ningún tipo: ventiladores de techo, mosquiteras sobre las camas y una luz tenue que venía de una bombilla colgada del techo de bambú. Por la noche, con el sonido del agua y los grillos como banda sonora, dormimos mejor de lo que esperábamos.
Lo que más nos sorprendió fue la convivencia. Había otros viajeros —alemanes, australianos, un par de italianos— y acabamos todos en la misma mesa aprendiendo a enrollar gỏi cuốn con la señora de la casa. Ella no hablaba ni inglés ni español, pero se hacía entender perfectamente con las manos y con una paciencia que no tenía nada de forzada. La cena fue sencilla: rollitos, verduras salteadas, arroz, una sopa ligera. Todo preparado en la cocina de la cabaña con ingredientes que compraron esa misma mañana en el mercado del canal.
Podríamos haber vuelto a dormir a Saigón ese mismo día. Muchos viajeros lo hacen, y no está mal. Pero nosotros nos alegramos de habernos quedado. El Delta a primera hora de la mañana, cuando los barcos de los pescadores cruzan el canal antes de que llegue ningún tour, es una imagen que no se borra fácilmente.

⚠️ La dura realidad: lo que los tours de un día no te cuentan
El Delta del Mekong en versión excursión de un día puede dejar la sensación de que lo has visto pero no lo has vivido. Los recorridos en barca son cortos, las paradas están muy organizadas para grupos y hay momentos en los que el entorno rural queda un poco desdibujado por la cantidad de turistas haciendo las mismas fotos en los mismos puntos. Además, si lo combinas con Cu Chi en el mismo día —lo que implica unas seis horas de autobús en total— llegas al Delta con el cuerpo ya bastante cansado.
Dicho esto: si el tiempo no da para más, la excursión combinada de un día es perfectamente válida. Lo que no esperamos es que sea una experiencia profunda. Es una introducción correcta, no una inmersión.
¿Se puede visitar Cu Chi y el Mekong en el mismo día?
Sí, se puede. Hay excursiones de día completo que combinan ambos destinos y salen cada mañana desde Ho Chi Minh. El recorrido habitual empieza a las 7:30 con la recogida en el hotel, llega a Cu Chi sobre las 9:00, visita los túneles hasta el mediodía, hace una parada para comer y luego continúa hacia el Delta, donde suele quedarse de 15:00 a 17:00 antes de regresar a Saigón a eso de las 19:00. Son unas 10-12 horas en total.
¿Vale la pena? Depende de lo que busques. La ventaja es evidente: ves los dos lugares en un día sin tener que organizar nada. El inconveniente es que el tiempo efectivo en el Delta es escaso —dos horas—, y el viaje en autobús acumula más horas que las visitas en sí. Varios viajeros que hemos leído describen la sensación de que «se hicieron largos los trayectos» y que el Mekong quedó un poco corto. Coincidimos con esa impresión.
Nuestra recomendación: si tienes solo un día, haz la excursión combinada sin dudarlo. Si tienes dos, dedica el primero a Cu Chi (medio día es suficiente) y el segundo al Delta con noche incluida.
Cómo organizar la excursión: tour vs por libre
Tour organizado
Es la opción mayoritaria y, para la mayoría de viajeros, la más sensata. La logística entre Ho Chi Minh, Cu Chi y el Delta es complicada si se hace por libre: los tres puntos están en direcciones distintas y las distancias son considerables. Un tour organizado incluye el transporte, el guía, la entrada a los túneles y la comida de mediodía, todo por un precio cerrado.
- Para Cu Chi solo (medio día): desde aproximadamente 18-25 € por persona en tours en inglés; los tours privados en español cuestan bastante más.
- Para la excursión combinada Cu Chi + Delta en un día: entre 25-40 € por persona, según el operador y el tamaño del grupo.
- Para el Delta del Mekong en dos días con noche incluida: desde aproximadamente 65-90 € por persona con alojamiento, pensión completa y actividades incluidas.
Si quieres ver todos estos gastos en perspectiva dentro del presupuesto total del viaje, te lo desglosamos en detalle en nuestro artículo sobre cuánto cuesta viajar a Vietnam.
Si prefieres guía en español, tanto Civitatis como algunos operadores locales ofrecen esa opción para Cu Chi, aunque para el Delta el inglés es lo habitual en los tours económicos.
Por libre
- Para Cu Chi por libre, la ruta en autobús público es viable si tienes tiempo y paciencia: bus número 13 desde la estación Pham Ngu Lao hasta la estación de Cu Chi (~90 min, ~0,75 €), y luego bus número 79 hasta los túneles (~45 min, ~0,25 €). El último bus de vuelta sale a las 17:30. Lleva efectivo para la entrada, repelente de mosquitos y calzado cerrado.
- Para el Delta del Mekong por libre, la cosa se complica. Desde la terminal de autobuses Mien Tay salen buses frecuentes a My Tho (~1,5h, ~2 €) y Ben Tre (~2h, ~3 €). El problema es que una vez allí necesitas contratar barcas localmente para moverte por los canales, y la barrera del idioma puede complicar las negociaciones. Es perfectamente factible, pero requiere tiempo extra para organizarlo en el destino.
Mejor época para visitar
La temporada seca —de noviembre a abril— es el momento ideal para las dos excursiones. Los túneles de Cu Chi son resbaladizos y especialmente húmedos durante la temporada de lluvias (de mayo a octubre), y el Delta del Mekong, aunque nunca deja de ser navegable, es más agradable sin lluvia constante.
Enero y febrero son los meses más frescos y con mejor visibilidad. Si viajas en temporada alta (diciembre-enero), ten en cuenta que Cu Chi se masifica más y conviene llegar aún más pronto.
Qué llevar y consejos prácticos
- Para Cu Chi: ropa cómoda que no te importe manchar de barro, calzado cerrado (prohibidas las chanclas en los túneles), repelente de mosquitos potente, agua y efectivo. Si tienes claustrofobia, no tienes que meterte en todos los túneles; pregunta cuál es el más corto y decide con calma.
- Para el Delta del Mekong: ropa ligera y de secado rápido (si vas en sampán puedes mojarte), repelente de mosquitos para la tarde-noche, efectivo (las tarjetas de crédito no funcionan en la mayoría de negocios rurales), y si te quedas a dormir en un homestay, lleva protección para los mosquitos. Las cabañas más básicas tienen mosquitera en la cama, pero un repelente extra nunca sobra.
Para nosotros las dos excursiones fueron estupendas, aunque sin duda la de pasar una noche en el Delta del Mekong con turistas de todo el mundo compartiendo vivencias fue inolvidable.
Preguntas frecuentes sobre los túneles de Cu Chi y el Delta del Mekong
La entrada cuesta aproximadamente 125.000 VND (en torno a 4,70 €) e incluye el acceso al recinto, el servicio de guía en inglés y la posibilidad de meterse en los túneles. Solo se acepta efectivo.
La visita guiada dura entre dos y tres horas. Si llegas con un tour organizado de medio día, el tiempo total desde la salida en Saigón hasta el regreso es de unas cinco o seis horas.
No es obligatorio, pero sí recomendable si el tiempo es limitado. Ir por libre en autobús público es posible y económico, aunque implica unas dos horas y media de trayecto en cada sentido.
En nuestra opinión, sí. Los tours de un día ofrecen una visión general correcta, pero quedarse a dormir en un homestay rural cambia completamente la experiencia. La convivencia con la familia anfitriona, aprender a cocinar platos locales y ver el Delta a primera hora de la mañana, antes de que lleguen los grupos, justifica el día extra.
My Tho es más cercana a Ho Chi Minh y más turística; es la parada habitual de los tours de un día. Ben Tre es algo más auténtica, tiene más oferta de alojamiento en casas rurales y es mejor base si decides quedarte más de un día.
Sí. Hay excursiones de día completo que cubren ambos destinos en unas 10-12 horas. La ventaja es la comodidad; el inconveniente es que el tiempo en el Delta queda muy justo —dos horas— y los trayectos en autobús son largos.
La temporada seca, de noviembre a abril, es la más recomendable. Los túneles son menos húmedos y resbaladizos, y el clima en el Delta es más agradable.




