Escribimos esta guía, con la intención de que puedas conocer Marrakech en una visita de 2 días. Lógicamente si tu objetivo es empaparte mucho más de la ciudad, debes reservarte un numero mayor de días. Es un destino perfecto para una escapada de fin de semana.
Podría venirte bien echar un vistazo previo a nuestro artículo Guía de los Mejores Restaurantes para Comer en Marrakech, para tener una mayor información de los lugares
Primer día conociendo Marrakech
Tuvimos la suerte de poder llegar a Marrakech en el último vuelo desde Madrid, a última hora de la tarde. Esto nos permitió hacernos una primera composición de lugar de la zona en la que nos alojábamos e incluso, dar un pequeño paseo por la Plaza Jemaa el-Fna. Esa primera noche en Marrakech, no dio para mucho mas y tocaba descansar para un día lleno de emociones.
El primer día comenzamos tomando un desayuno muy marroquí en “Taberna Bereber”, de la que dejamos una reseña en nuestro articulo Guía de los Mejores Restaurantes para Comer en Marrakech. La citada taberna esta justo al lado de nuestro Riad y es un pequeño restaurante muy modesto, donde se sirve comida tradicional marroquí muy casera. Aunque realmente teníamos unas tremendas ganas de probar la rica gastronomía bereber, no sería en ese restaurante donde disfrutamos demasiado del desayuno. Desde nuestro punto de vista ni el local, ni la comida, ni el precio son para repetir cada día.
Ese día habíamos reservado este Free Tour por Marrakech, en el que se visitan los monumentos más importantes de la ciudad. Tras realizar diversos free tours en marruecos, observamos que este tipo de tour no tienen la calidad que, en otros lugares. Aunque se visitan todo lo imprescindible y los guías aportan mucha información del día a día del marroquí, pero no profundizan en la historia, y las características de los monumentos. Tampoco nos agrada que un guía, haga paradas en lugares de souvenirs, turísticos etc. simplemente por un interés comercial.
El punto de encuentro del tour se sitúa en los jardines de Arset el Bilk. Bonita plaza situada entre la Plaza Jemaa el Fna y la Mezquita de Koutoubia, con bonitas zonas ajardinadas, donde se mezclan los habitantes locales con los turistas en un frenético ir y venir de gente de lo más variopinto.
Mezquita de Koutoubia, imprescindible si quieres conocer Marrakech
Caminando unos pocos metros desde los Jardines de Arset el Bilk, comenzamos a contemplar el minarete de la mezquita más importante de Marrakech y diseñada a imagen y semejanza de la Giralda de Sevilla. Por desgracia, su interior, no es visitable por no musulmanes, contemplar su arquitectura es todo un lujo y permite obtener algunas de las mejores fotos de la ciudad.

Mellah o Barrio Judío
Tras la visita a la mezquita, nos adentramos en la medina serpenteando por estrechos callejones donde observamos cambios arquitectónicos. Esto nos indicaba que los antiguos pobladores de ese barrio no eran los mismos que poblaban el resto de la medina. Observa cómo las casas tienen ventanas, elemento poco común en las construcciones árabes, y en la mayoría encontrarás la estrella de David. Este es el barrio judío, otro imprescindible para conocer Marrakech.
El barrio comenzó a construirse en el siglo XVI, cuando llegaron a la ciudad los judíos expulsados de la Península Ibérica. Este fue uno de los barrios que más nos gustó dentro de la medina, probablemente porque no encuentras el agobio de tiendas y gente que hallarás en otras calles de la medina. También cuenta con mercados interesantes como el mercado de las especias, donde los precios son más ajustados.
Palacio Bahía
Al finalizar nuestro recorrido por el Mellah, llegamos a un verdadero oasis en la medina. La historia del palacio es digna de ser conocida. Fue construido a finales del siglo XIX por Si Moussa, visir del sultán. Este, estaba casado con Bahía, su primera esposa y favorita, con quien no pudo tener hijos. El visir tuvo otras cinco esposas con las que sí tuvo hijos, pero al palacio le puso el nombre de su primera esposa y le reservó las mejores estancias. El palacio cuenta con una espectacular arquitectura y 8 hectáreas de cuidados jardines. Aunque la visita no es barata (precio de la entrada 7€), probablemente es el lugar más bello que visitamos en Marrakech.

Tumbas Saadíes
La paz encontrada en el Palacio de Bahía nos había preparado para aguantar, el kilómetro, que media entre el palacio y las tumbas. Las tumbas datan del siglo XVI, aunque a finales del siglo XVII fueron tapiadas y permanecieron ocultas hasta 1917 Fueron descubiertas por los franceses, que dominaban Marrakech en esa época. El complejo funerario, en el que descansan los miembros de la dinastía Saadí, consta de dos mausoleos donde destaca la Sala de las Doce Columnas, una auténtica maravilla arquitectónica. Aunque es una de las visitas estrella para los que buscan conocer Marrakech, consideramos que tiene un precio excesivo (7€) para una duración que apenas superará los 10 minutos.

Plaza Jamaa el Fna
Sin duda el centro neurálgico de Marrakech y el lugar más visitado de la ciudad. En el, se mezclan, diariamente, miles de turistas con locales, en una caótica maraña de puestos de todo comida callejera y fruta, con personajes de lo más variopinto. Desde primera hora de la mañana, esta plaza va despertando hasta convertirse en un auténtico hervidero de gente.
Una idea fantástica, para poder disfrutar de este espectáculo, es sentarse plácidamente a tomar un té en una de las terrazas de los edificios que rodean la plaza, como la del Café de France.
Son típicos los corros donde se congregan grupos de músicos locales, cuentacuentos, magos y todo aquel que se supone que tiene algún tipo de habilidad.
En Marrakech NADA ES GRATIS. Si no estás dispuesto a pagar por cosas que a veces no tienen sentido, rechaza interactuar con este tipo de personajes. Si estás viendo un grupo de músicos tocar y te dan un instrumento musical rudimentario o te ponen un gorro típico local para que puedas sacarte una foto, no dudes que tendrás después que pagar por ello y en caso contrario pasarás por situaciones desagradables.
Que diferente sería conocer Marrakech si se eliminaran este tipo de prácticas abusivas con el turista…
Tras este recorrido, sinceramente lo que más nos apetecía era hacer una de las cosas más complicadas de Marrakech, tomar una cerveza. Muy cerca de la plaza se encuentra Le Salama Sky-Bar, donde afortunadamente, aunque muy cara, puedes tomar una cerveza en su terraza o en uno de sus balcones. Es un sitio ideal para tomar una cerveza, porque durante prácticamente todo el día tiene hora feliz de bebidas.
Al lado de Le Salama, se encuentra el Café Brouché que termino de reconfortarnos el cuerpo con unos sabrosos platos de la gastronomía marroquí. De ambos establecimientos tenemos amplias reseñas en nuestro artículo “Donde Comer en Marrakech”
Medersa Ben Youssef:
Tras unas cervezas bien frías, una comida riquísima y una siestecita en nuestro Riad, ya habíamos reconfortado el cuerpo, ahora tocaba reconformar el espíritu y que mejor forma de comenzar nuestro recorrido en la tarde que por una escuela religiosa.
Una medersa es una escuela donde se prepara a los futuros imanes con el estudio del Corán.
La Medersa Ben Youssef es la más grande de marruecos y se sitúa en un impresionante edificio del siglo XIV donde el viajero podrá apreciar una impresionante decoración en sus paredes cubiertas de estucos, mármoles y cedro o el impresionante trabajo de los artesanos del azulejo.
Muy interesante la visita a las 130 modestas habitaciones en las que residían los estudiantes hasta 1960.
Kubba Almorávide
Es una construcción pequeñita, cercana a la mezquita Ben Youseff, donde se realizaban las abluciones antes del rezo. Lo curioso de esta construcción, a parte de su belleza, es que a pesar de ser el único vestigio de arte almorávide (Siglo XII), ha permanecido enterrada en escombros hasta 1947.
Nuestro primer día dio para pocas visitas más y tocaba relajarse en la terraza del Café de France para embelesarnos con la actividad de la Plaza Jamaa el Fna, antes de cenar en el Restaurante Pepe Nero .
Segundo día para conocer Marrakech
Teníamos por delante uno de esos días que nos encantan en un viaje, porque no teníamos el agobio de tener que ver lugares imprescindibles y simplemente nos íbamos a dedicar a descubrir lugares. Comenzamos la mañana desayunando en la que nos pareció LA MEJOR CAFETERIA EN MARRAKECH, La Patisserie des Pincipes .
Después de un magnífico desayuno, nos dirigimos a la parte moderna de Marrakech, partiendo de la Mezquita de Koutoubia. El recorrido es muy sencillo ya que, de la mezquita parte la avenida Mohamed V y siguiéndola durante aproximadamente 45 minutos llegarás a la zona de Gueliz, principal zona comercial y de negocios de Marrakech. Tambien es necesario conocer el otro Marrakech!.
Jadines Majorelle
En la zona del Gueliz se encuentra la mansión del diseñador Yves Sanit Laurent y su residencia contaba con unos jardines diseñados por el artista Jacques Majorelle y que son un pequeño oasis de tranquilidad en el centro de Marrakech. A parte de que en el se encuentran especies de todo el mundo, lo realmente interesante del lugar es la paz que te aportará y un buen conjunto de fotos.
Probablemente debido a que no somos unos grandes entusiastas de la botánica consideramos que el precio de la visita es excesivo para la satisfacción que nos reportó, pero en esto como en todo… cuestión de gustos.

Museo Yves Saint Laurent
Al lado de los Jardines Majorelle se encuentra el Museo Yves Saint Laurent, una visita imprescindible para los amantes de la moda. Descubre la influencia que Marruecos tuvo en la obra del famoso diseñador y explora sus colecciones y exposiciones.
El Gueliz
Salvo por una evidente decadencia en sus edificios (algunos abandonados, mal cuidados etc.), no difiere demasiado del centro de cualquier ciudad occidental. Sinceramente hay poco interesante que ver, pero pensamos que es un momento necesario para liberarse durante unas horas del estrés de la medina.
Aquí encontraras cadenas de restaurantes occidentales y las marcas de moda más conocidas. Puede ser una buena idea para comer algo por aquí. Y esa fue precisamente nuestra opción culinaria para ese día.
Zoco de Marrakech, imprescindible para conocer Marrakech
Como ya explicamos anteriormente, la medina es la ciudad dentro de la muralla, pues bien, hablar de zoco es hablar de su mercado.
Aunque históricamente los zocos se localizan en zonas concretas de la medina, actualmente todas las calles de la medina están salpicadas de miles de tiendas de todas las cosas que pudieras imaginar.
Dado que orientarse en la medina puede ser misión imposible, os recomendamos que si es posible utilicéis algún navegador como Google maps, que va de maravilla para localizar cualquier lugar en la medina. Otra buena estrategia es partir de la Plaza Jamaa el Fna y desde ahí moverte por las calles que parten de dicha plaza.
Lo realmente interesante del zoco es pasear por sus calles y sumergirse en su bullicio. Sorprenderse con los colores que rodean cada rincón y extrañarse con los artículos vendidos en cada una de sus tiendas, alguno de ellos surrealista.
Alguno de los mercados más interesantes son; el mercado de las especias en la Plaza Rahba Kedima, la zona de los curtidores, muy cercana a la anterior y el mercado de los tintoreros.

Tras 2 días agotadores, tanto por los largos recorridos como por el estrés al que se ven sometidos los turistas, por los persistentes vendedores y busca vidas, llegó el momento de descansar lo máximo posible para iniciar nuestra larga travesía al desierto.
Marrakech nos deja un sabor agridulce, al ser conscientes de lo diferente que sería la ciudad si el trato al turista fuera distinto y se pusiera en valor los verdaderos tesoros que encierra esta ciudad.




